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Cómo saber si es un amigo verdadero

Existen personas que siempre están allí para apoyarnos, escucharnos, compartir y vivir nuevas experiencias. Sin embargo, no siempre son amistades desinteresadas por lo que aprenderemos cómo saber si es un amigo verdadero el que tenemos al lado.

Puede que los verdaderos amigos los contemos con los dedos de una sola mano. Es una selecta lista de personas cercanas, con las que nos identificamos por diversas razones.

Y aunque en la vida nos encontraremos con amistades sinceras, es necesario aprender a diferenciarlas de aquellas que no lo son. Aquí presentaremos algunas formas de hacerlo.

Cómo aprender a identificar a un amigo verdadero

Existen personas con gran facilidad para identificar a sus verdaderos amigos, así como los que están con ellas son por interés.

Una amistad verdadera reúne cualidades difíciles de encontrar que explicaremos aquí.

Nos motivan siempre

Puede que estemos pasando por el peor de nuestros momentos, pero un amigo verdadero siempre nos levantará el ánimo. Para él/ella no hay envidia ni celos.

Son apoyo permanente

Es posible que no estén de acuerdo con nuestras decisiones, pero un amigo(a) verdadero(a) siempre estará ahí para acompañarnos. Un abrazo, un mensaje o un simpe gesto bastará para saberlo.

Nos escuchan

Los amigos verdaderos siempre tienen tiempo para escucharnos, con especial atención a todo lo que decimos aunque seamos repetitivos, pesimistas, muy alegres o llenos de ira.

Nos hacen sentir cómodos

A un amigo verdadero no necesitamos fingirle o impresionarle, es decir, podemos ser nosotros tal cual somos.

Es como sentirnos en casa, hablando sin temores y a gusto. Por ello es una persona confiable.

Están allí para tendernos la mano

¿Cuántas veces hemos requerido un consejo antes de una decisión importante? Un amigo(a) verdadero(a) siempre nos dará una opinión que sirve de guía, colocándose en nuestro lugar.

Y si perdemos el foco, él o ella nos ayudan a recuperarlo. Son como especie de ancla para detenernos a pensar mejor las cosas y cambiar el rumbo.

Tienen tiempo para nosotros

Ciertamente todos tenemos obligaciones o compromisos. Sin embargo, cuando se trata de una amistad profunda, siempre habrá un espacio para verse y conversar.

Nunca existen excusas para una salida o encontrarse, debido a que un amigo(a) siempre querrá pasar tiempo junto a nosotros.

En cambio, si esa persona encuentra muchas trabas es probable que esté atravesando un momento difícil. No es que sea malo, pero quizás no sea una amistad incondicional.

Nos dicen la verdad

Tener amistades que solo nos digan lo que nos conviene, no es positivo. Es mejor que sean honestas y si algo no les agrada de nosotros, lo digan directamente.

Tanto en las relaciones de amistad como de pareja o de trabajo, la sinceridad es un factor esencial. Por ello, esas personas que siempre nos dicen la verdad debemos conservarlas.

Nos respetan

Los verdaderos amigos comprenden que también tenemos otras cosas que hacer, personas que cuidar o compromisos que atender.

Ellos saben que no deben “encadenarse” y si necesitamos un tiempo para estar solos, lo respetarán.

Nos perdonan

Una amistad sincera entiende y acepta que a veces nos equivocamos. Es por ello que, si nos arrepentimos de algo que hicimos o dijimos, seguro nos perdonará.

Cuando la amistad es verdadera, ciertos errores se disculpan y se perdonan de corazón. La relación y el tiempo compartido siempre prevalecen.

Nos hacen mejores personas

En definitiva, un buen amigo nos enseña a valorar más las relaciones. Con ellos también aprendemos a ofrecer de nosotros, porque debe ser recíproco.